La compañía de comida rápida KFC lanzó al mercado una nueva hamburguesa cuyo ingrediente estrella es el dólar. Bueno, a decir verdad, no existe tal hamburguesa sino que en un spot emitido por televisión colaron, de manera subliminal, un billete de 1 dólar camuflado entre la lechuga de una hamburguesa.
¿Habrá llegado al subconsciente de los telespectadores la asociación de esta hamburguesa con el dinero?
Parece una coincidencia, y quizás lo sea, pero es como si el orden por el que están puestos los carteles publicitarios de las películas estuviesen colocadas premeditadamente así. Qué mejor orden que éste para que aparezca por arte de magia la palabra “SEX” si juntamos la S de “Superman“, la E de “Eragon” y la X (antorchas cruzadas) de “Piratas del Caribe“. Una excelente asociación de películas que nos recuerda uno de los mejores placeres de la vida.
El camello de Camel siempre ha sido cuestionado por sus curiosos mensajes escondidos. Esta vez se trata de la figura del camello de años atrás, en el que mucha gente su cara le encuentra un parecido a los órganos sexuales. Por una parte, su nariz se asemeja a un pene, con las gafas u ojos haciendo de testículos, mientras que los labios por los que sujeta el cigarro se parecen más a unos labios vaginales que otra cosa.
La cerveza rumana Ursus es muy picante, y no precisamente por su sabor, sino por su subliminal postura que nos recuerda a un hombre de cintura para abajo.
Al traductor de la película ‘Hairspray’ se le olvidó teclear la barra del espacio y una “o” para querer decir “Yo oigo“. En lugar de eso, prefirió no perder tiempo y escribirlo todo junto para ya de paso hacer un poco de publicidad, en este caso subliminal, de la compañía de móviles Yoigo.