Ni los barcos se han librado de la crisis financiera, luego no es de extrañar que nos crucemos (con uno de nuestros lujosos yates) con un barco repleto de publicidad, pues buscan a toda costa ingresos que les permitan que su barco vaya viento en popa. Se podría decir entonces, que la publicidad vela por el mantenimiento de los barcos, o al menos de éste.

